Cómo memorizar el vocabulario cuando se estudia otro idioma

Cómo memorizar el vocabulario cuando se estudia otro idioma

Cómo memorizar el vocabulario cuando se estudia otro idioma

Cuando se trata de aprender una lengua extranjera, la mayoría solemos tener la misma queja: “no soy capaz de memorizar”. Y es que, para poder dar pasos en el aprendizaje de una lengua, se necesita un vocabulario de al menos unas 120 palabras básicas.

Aprender nuevo vocabulario puede ser desalentador, especialmente para los adultos que están ocupados con el trabajo, la familia, entre otras responsabilidades. He aquí ocho consejos para no quedarse en la fase inicial:

Márcate metas realistas

Olvídate de las largas hojas de estudio de vocabulario, o incluso, de leer el diccionario. Los expertos dicen que los alumnos son capaces o retener 10-20 palabras por hora de estudio. Si haces 15 minutos de auto-estudio por día, podrás fijarte una meta semanal vocabulario de 20 a 25 palabras y frases.

Muévete en el mismo campo semántico

Para comenzar, puedes utilizar un buen mecanismo de estudio, como es el caso de las palabras sinónimas o de semántica parecida.  Si te centras en un solo tema cada semana, tu mente agrupará naturalmente las palabras conectadas entre sí.

De esta forma, tu cerebro trabajará en sintonía con el sistema natural para la clasificación de la información.

Evita los opuestos

Podría parecer lógico estudiar los opuestos juntos: caliente / frío, caro / barato. No lo es. Existe un estudio denominado “asociación cruz”, en el que se defiende que este tipo de aprendizaje es erróneo.

Si un alumno español aprende siempre y nunca juntos, puede ser que acabe confundiéndolas entre sí y confundir su significado. En cambio, el estudio de la palabra más común primero y una vez se ha introducido el lenguaje, se podrás adquirir la opuesta.

 

Disecciona nuevas palabras

Al encontrarte con una nueva palabra, échale un vistazo a su estructura. Muchas palabras se componen de prefijos y sufijos, y una comprensión de estas partes de la frase puede ser mucho más ventajosa.

La palabra “désagréable” en francés, por ejemplo, contiene el prefijo des- negación y el sufijo adjetivo formadoras -able. El estudio de estos afijos puede ayudar a entender la conjugación y la estructura, y hacer conjeturas cuando se enfrentan a un nuevo vocabulario.

Leer, leer, leer

La lectura ayuda a incorporar el vocabulario aprendido, y ver esas palabras en nuevas frases y contextos. Una excelente fuente de exposición al idioma extranjero es a través de lecturas graduadas, que están pensadas específicamente para estudiantes de idiomas.

Visualiza

Un truco mnemotécnico para el aprendizaje nuevo vocabulario es el método de palabras clave. Sobre la base de una palabra de sonido similar en su lengua materna, visualiza una imagen o escena que acompañe a este nuevo significado. Estas visualizaciones son a menudo abstractas y ridículas, pero resultan muy eficaces.

Revisa tu vocabulario regularmente

El objetivo es transferir el conocimiento a corto plazo del nuevo vocabulario en tu memoria a largo plazo. Revisar es esencial en los primeros días o semanas después de aprender nuevo vocabulario, de forma que podrás reciclar esas palabras y afianzarlas en tu memoria.

Fuente: Merit School

Jorge Tresjuncos