Los impuestos en el transporte aéreo

El transporte aéreo es el más seguro del mundo y el más rentable a la hora de recorrer grandes distancias. Pero su dependencia del petróleo y la importancia estratégica del sector hacen que los precios sean muy superiores a lo que podría llegar a ser en cuanto a rentabilidad.

El transporte aéreo es el más rentable

Las medidas que toman los gobiernos son cada vez más estrictas en cuanto al transporte aéreo. De hecho, las tasas representan más del 40% del precio del billete, aunque en algunos vuelos es incluso superior.

De cara a este año 2014, la intención del Gobierno es aplicar descuentos con el fin de aumentar el número de pasajeros -ya que había disminuido estos años-. El plan en concreto es librar de tasas aquellos vuelos que sean nuevas rutas. Es decir, que el transporte aéreo no estuviera establecido entre esos dos aeropuertos, ya sean nacionales o internacionales.

Algo parecido a lo que está haciendo Irlanda. El país británico ha decidido eliminar las tasas con el fin de crear más rutas con Irlanda, y por ende, favorecer la llegada de más turismo para el país a través del transporte aéreo.

A pesar de esa bonificación que pretende el gobierno español para la apertura de nuevas rutas de transporte aéreo, las tasas continúan siendo altas para el resto de vuelos. Son tasas, en plural, porque es un conglomerado de impuestos: QW -tasa por pasajero por usar las instalaciones del aeropuerto-, YQ -suplemento que reciben las compañías para compensar el aumento del petróleo, seguridad y seguros-, FR -tasa de aviación que recibe el Estado- y la XT -tasa de seguridad del entorno, para operadores aeroportuarios-.

Obviamente, las tasas varían en función de si el vuelo es internacional o entre aeropuertos nacionales, cuyos impuestos son inferiores. También es importante el tamaño del aeropuerto, ya que los más grandes, soportarán mayores tasas que los pequeños.…