¿Cuándo y cómo cambiar de asesoría fiscal?

¿Cuándo y cómo cambiar de asesoría fiscal?

¿Cuándo y cómo cambiar de asesoría fiscal?

Tras muchos años, estoy pensando en cambiar de asesoría fiscal. Sin duda, es uno de nuestros proveedores más vitales, en la que tenemos depositadas todas nuestras cuentas, datos, números, facturas y a veces parece que sea muy complicado dejarla.

Tras unos meses investigué cómo podía hacerlo, como vivo en la capital catalana, busqué por internet a ver si encontraba una gestoría para autónomos en Barcelona que me transmitiera más confianza.

También consulté con expertos. Me comentaron que era más sencillo de lo que puede parecer. Me pregunto las razones, así que a continuación os propongo algunas de las razones que me llevaron al cambio.

Principales razones para cambiar de asesoría

Hay multitud de razones, no todas tienen que suceder de golpe, pero son razones bastante frecuentes.

Lo principal es no recibir un buen servicio en comparación a lo que se está pagando o pagar por un servicio que realmente no se esté usando, por no hablar de pagos extras por servicios que no estaban incluidos pero que ni siquiera te habían comentado antes.

Otra de la importantes y más obvias razones es si nuestro asesor mete la pata. Algunas pueden ser más o menos importantes, pero la confianza se pierde rápidamente. También es molesto ir tras su asesor o llamar varias veces, al igual que no cumplir con los plazos dejándote poco tiempo para preparar datos y cuentas.

Otra razón que encontré es no tener suficiente información de cambios de leyes, teniendo que preguntar yo sobre estos cambios, dando la sensación de que no les interesa mi negocio.

La confianza se pierde y no te sientes tranquilo con su trabajo, teniendo que revisar su trabajo, impuestos, nóminas, bonificaciones, perdiendo información mientras observas compañeros con otras asesorías que se han beneficiado.

Finalmente, otra razón de peso es alguna equivocación por su parte que provoca que tenga que pagar una sensación. Cuando algunos de estos puntos sucede, normalmente cuesta dejar la asesoría, además de la pereza que esto supone, pero el cambio es más fácil de lo que parece.

auditoria

¿Cuándo cambiar de sitio?

Cualquier momento es bueno para cambiar. Si no estamos cómodos lo más importante es buscar otra asesoría que nos transmita confianza. El mes de enero y febrero suelen ser los mejores meses para cambiar ya que comienza un nuevo año fiscal, por lo que las cuentas nos las llevará un mismo asesor, facilitando la transición de la gestión.
Es recomendable cerrar todas las declaraciones del año con el antiguo asesor y que el nuevo se ocupe de la contabilidad y las declaraciones del nuevo año

Jorge Tresjuncos